Hace poco paré un rato en el interesante blog "Un Universo Incierto" de Javier Luna de Madrid, donde se despacha con un post "Tendencias" en el que plantea básicamente que "Llegará un momento en el que el mundo esté en manos de las grandes corporaciones... El control de las mentes será total... Todo estará al servicio de los intereses de las multinacionales, si no consumes no vales, si no vales serás excluido, si eres excluido no existes... La información será la mejor herramienta para promover los intereses de la corporación, y la mejor manera de extender sus verdades. La nueva religión se llamará capitalismo de libre mercado, y el que se oponga será reprimido..."
Bueno, sé que suena muy de moderno-héroe-romántico-anti-neoliberalismo la posición de Javier y puede ser muy buena para conquistar chicas de corazón exaltado pero me parece totalmente irreal, propio de gente inteligente pero demasiado paranoica buscando siempre responsables corporativos organizados por lo que algunos llaman "los males del mundo". Tienen una noción apocalíptica del presente y están seguros que "alguien tiene que tener la culpa". Son parientes cercanos de los que aseguran que el holocausto de los nazis fue inventado por los judíos, que el alunizaje de la Apollo XI fue filmado en el desierto de Nevada, y que el atentado a las gemelas fue planeado por el gobierno de Estados Unidos... Un poco de paranoia es buena, nos ayuda a estar alertas, mucha paranoia nos convierte en idiotas dispuestos a creer cualquier ganzada que ande circulando por ahí.
Asumamos si quieren que alguna de estas increíbles sospechas pudiera eventualmente ser cierta, pero todas? Hay un grupo de "poderosos" (AKA oscuras corporaciones, empresas multinacionales, logias secretas, gobiernos imperialistas, partidos políticos, etc. etc.) que digitan a su gusto la historia? Se levantan cada día estos tipos y se comunican por teléfono entre ellos para decidir que pasará hoy en el mundo? Manejan todos los noticieros, periódicos, radios, gobiernos, fuerzas del orden, aparatos judiciales, grandes empresas, etc. de cada rincón del planeta? De tu país? Me cuesta creerlo, por no decir que me parece una reverenda estupidez cuya enorme inverosimilitud es lo que paradójicamente la hace creíble para este tipo de personas que se jactan de poder mirar bajo el agua, de poder ver lo que otros no ven.
De fondo creo que también hay una concepción en cierta forma "culpógeno-religiosa" detrás de esa forma de pensar y es mas o menos la siguiente: si algo malo pasa alguien debe ser culpable, sea yo, los demás, Dios o quien sea. Les cuesta horrores aceptar que las cosas simplemente suceden como una consecuencia de la interacción compleja de miles de causas-efectos-azares, a tal punto que se tornan indescifrables para nuestros limitados cerebros. No pueden entender que si bien es cierto las corporaciones, las transnacionales y hasta las logias existen, están muy lejos de poseer el poder que ellos les atribuyen. Creo también que no pueden vivir en la incertidumbre, en el borde, en la indefinición, en la contradicción, "tienen" que saber, "tienen" que formarse una opinión, "tienen" que ponerle una etiqueta a cada cosa, "tiene" que ser de una sola manera, siempre la misma y yo la conozco. En el fondo es una actitud bastante soberbia frente a la realidad me parece...
Tuve amigos convencidos de las mismas cosas que Javier (28) hace más de 20 años atrás, yo mismo era militante de diversas causas perdidas y repetía juicios y pronósticos similares solamente porque encajaban en mi discurso político-filosófico de ese momento. Pues bien la historia se recicla y los viejos argumentos vuelven a la carga en la piel de nuevos protagonistas. Creo que finalmente di en la tecla: la cosa es buscar una versión de los hechos (por mas descabellada que sea) que justifique nuestro discurso del momento o nuestra posición ya tomada. Como decía Murphy: "Si las pruebas no concuerdan con su teoria, entonces descarte las pruebas" O me equivoco?
Van finalmente algunas opiniones sobre el mundo de hoy que ya comenté en el blog de Javier:
1- Si se mira la historia de la gran mayoría los grandes imperios y sociedades pasados con más detenimiento, (Sumerios, Babilonios, Egipcios, Persas, Mayas, Mongoles, Grecia, Roma, China, Gran Bretaña, España, etc.) probablemente se notará que la desigualdad social era en general peor cuanto mas atrás nos remontemos en el tiempo, al punto que ni siquiera existía hace pocos siglos el mero concepto actual de la equidad ni los derechos humanos, los poderosos tenían en muchos casos hasta poder de vida y muerte sobre los mas humildes cuyo único derecho era morirse de hambre en las calles si la cosecha era mala.
2- Desde la época de los Sumerios en los albores de la humanidad moderna 6.000 años antes de Cristo (y supongo que antes también), las conspiraciones, la censura, y todo tipo de manejos turbios y/o absolutistas tanto desde corporaciones estatales como privadas eran exactamente los mismos que ahora o peores. Yo estuve leyendo hace poco sobre los Acadios y Sumerios y me parecía estar ojeando el diario del domingo!
3- Hoy tenemos mas canales de difusión que han democratizado mucho mas que antes el acceso a la información y el conocimiento (la internet por ejemplo). Que nosotros estemos intercambiando opiniones en este blog es una maravilla que por ejemplo en los tiempos de la película "El nombre de la rosa" eran absolutamente inimaginables, solamente unos muy pocos manejaban en esas épocas el acceso al conocimiento y el enorme poder que ello implica, no solamente a nivel político y social sino también en el desarrollo personal de cada uno.
4- Definitivamente no comparto su opinión de que el mundo es digitado desde arriba como una marioneta por los poderosos, creo en cambio que se mueve en forma bastante caótica e impredecible de acuerdo a los intereses materiales y de todo tipo de los 7.000 millones de personas que lo habitamos. Obviamente algunas personas y/o grupos tienen mucho más influencia que otros, pero eso no alcanza para desviar demasiado el curso de la historia. Mal que les pese a algunos el rumbo del planeta lo definimos día a día, generación tras generación entre todos los que pasaron, nosotros y los que vendrán.