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viernes, septiembre 09, 2011

Las Medallas de la Vida

(Espacio poético)



Los Fronterianos (que fronterizo es otra cosa) llevamos
las amonestaciones de la Sociedad y de la Realidad como medallas
y las heridas que nos ha dejado la vida en el cuerpo y en el alma
con un cierto orgullo

Ellas no solo nos recuerdan que hemos vivido,
cuentan especialmente las historias de nuestras modestas
aventuras cotidianas

Dicen que a veces nos animamos a probar, a llegar a los limites,
a dejar por momentos lo seguro y lo confortable y nos arriesgamos
un poco mas alla: En las Fronteras

Ya se que a veces nos ensuciamos un poco las manos y ni que hablar
de las veces que hicimos tristemente el ridículo
Otras veces las decisiones fueron francamente equivocadas
y arriesgamos mucho y ganamos poco

En secreto hemos traspasado algunas barreras,
o doblamos un poco las reglas y tenemos algun que otro olvidado
problema con las leyes de los hombres o de la Naturaleza
porque para ser honestos metimos la pata mas de una vez

Pero valio la pena, una vez le conocimos la cara al viento en los
caminos olvidados que circundan la Laguna Mar Chiquita
otra vez le pusimos el cascabel al gato que se escondia en el tejado
de la casa de Cabalango, era un lejano verano del año 1973 y la vida
estaba todavia por ocurrir

Y ahora que lo veo bien la historia no parece tan Wow!
tan "oh que aventurero este muchacho"
mas bien parece el relato de un niño un tanto pobre y un poco triste
que crecio medio como exiliado lejos del Centro y de las cosas que brillan

Y aunque se abrió paso en la vida todavia conserva el alma aquella
como la de un gourmet que huele eternamente mal
como las viejas compotas que no dan respiro al caníbal que hay en mi
y que no es siempre bien recibido en un banquete así...

lunes, marzo 22, 2010

It is not about me anymore

(La belleza del egoismo)



Hijo mio sol de mi alma, sos lo unico que valga la pena que dejaré cuando me vaya. Lo demás me lo gasté todo en el camino

Quiero que sepas, para ser honesto, que te tuve por motivos egoistas, buscando una nueva razón para vivir, para encontrar la fuerza que me impulse a seguir cuando ya todo lo demas comenzada a perder sentido, las vueltas en moto por las sierras se habian vuelto un poco aburridas porque los caminos tarde o temprano se repiten a si mismos. El laburo ya estaba conquistado y ya tenia mi nombre en el bronce (y entre nosotros hacia un poco la plancha de vez en cuando)

Y es que tu padre vivio demasiado, a los 40 y tantos ya habia recorrido el mundo, el de afuera y el de adentro de ida y vuelta
Ya habia encontrado al héroe dentro de mi mismo ya habia conocido cientos de aventuras y caminos diferentes, ya habia encontrado la mujer mas linda, la montaña mas alejada, la ruta mas escondida y los tesoros en la punta del arcoiris.
Ya habia cruzado el mar y el rio y el arroyo. Ya habia encontrado el camino y lo habia perdido y lo habia encontrado nuevamente. Ya habia estado en lugares y visto cosas cosas que tal vez la mayoria no endenderia demasiado...

Quiero que sepas que es bueno ser egoista porque ayudandose a uno mismo se generan las maravillas que luego se pueden compartir y suceden entonces los milagros. Nunca dejes que nadie te catequize de lo contrario.

Pero aqui viene la paradoja: Ya no es mas acerca de mi, ahora quiero hacer todo lo que pueda para dejarte el camino mas despejado, subite a mis hombros que te llevo hasta donde me alcanzen las fuerzas. Quiero enseñarte como se comen las manzanas, como se mira la luna llena cuando tiene un halo de nubes amarillento en las noches de verano, como se atornillan los tornillos de la vida, como se ata con alambre cuando no queda otra, como se ven los amaneceres desde la loma de las antenas que dan al lago San Roque.

Quiero mostrarte el Mundo, es maravilloso, no dejes que te convenzan de que no es asi: Los que no lo entienden no lo merecen.
Quiero contarte las historias de me contaba mi padre sobre el gigante Igor que desperto a la vida cuando Popliski y Chegoriansky le dieron la chispa de la ciencia del bien y del mal. Quiero contarte mis propias historias para que te sirvan algun vez en el futuro cuando yo ya no este más. Quero explicarte algún dia porque me vine a este lugar tan lejos de casa...

Ya no es mas acerca de mi, a partir de ahora es acerca de vos.
Hijo.

viernes, enero 29, 2010

Quien soy

(Espacio poético)



Soy el que nació en una Maternidad Provincial
no había ni algodón
Soy el que fui y el que fué: Al Zorrilla, a Villa General Belgrano,
a la Fiesta de la Cerveza cuando todavía no era famosa pero
increíbles bailarinas Paraguayas danzaban con pilas de botellas
en la cabeza, a las vacaciones en Cabalango, al río, a los territorios
inexplorados en bicicleta, a los "monoblocks" de Buenos Aires
en Curapaligüe al 800 en aquel verano lejano donde
las baterías Eveready de 9v peleaban interminables batallas
a la siesta contra los soldaditos de plástico en los sillones del living

Soy el que nunca olvidó el autito Duravit que perdi en un colectivo
gigantesco que se lo llevo para siempre a ningún lugar
dejándome una tristeza que solo un niño puede tener
Soy el que jugaba por los montes del Kindergarten donde
habitaba el puma, blandiendo la Excalibur de plástico barato
mas brillante del mundo
Soy el que se cayo a un pozo donde quemaban basura
y se salvó de milagro a pesar que no cree en los milagros

Soy el que luchaba con esqueletos de madera de cajón de manzana
en el baldío mas maravilloso de la ciudad donde todo tipo
de cosas mágicas acontecían, donde vivían las Brujas del Gallinero
donde cada día era una aventura, donde hacíamos experimentos
con botellitas de perfume y remedios que tiraba el Doctor Nelli
y explotábamos aerosoles en fogatas y hacíamos túneles secretos
y nos aventurábamos en el inmenso tanque en desuso por décadas
que todos los días amenazaba con caerse como la Torre de Pisa

Soy el que no tuvo el Kangurin ni el Escalectrix pero se los hizo,
de madera y bulones y partes de bicicletas, atados con alambre
pero se los hizo y aprendió en el camino.
También fabricábamos arcos tallados de la madera de las ramas
de los árboles y flechas de caña enderezadas al fuego
como los indios del Chaco
Y nos hicimos un extraordinario kit de Jim West con cuchillos en la
puntera de los zapatos y mini soldadores para escapar de la cárcel
y una pistolita que salía automáticamente por la manga cada vez que
necesitábamos salvarnos la vida...

Lo que si tuve fué un yo-yo Russel Legítimo y unos zapatos de punta
cuadrada rojizos con suela Febo que mi madre encontró de oferta
en alguna zapatería de la calle San Martin y duraron años,
tenían una belleza extraña y acharolada que ha quedado por alguna
causa grabada en mi memoria junto con las caras de Pacheco y
Korochinsky y las mellizas Gomez que nunca quisieron ser mis novias

Luego los años pasaron, la secundaria, las primeras novias
y las segundas y las terceras, Caserotto que cantaba Sui Generis en los
recreos en una vieja guitarra hecha acústica casera
los recitales de Seru Giran, las aventuras de mochileros con Pololo
y trabajo doble turno en la imprenta de Fassari haciendo logos con
Rotring, Letraset, tempera blanca y el moco, siempre el moco a la
vuelta de cualquier esquina

El primer gran amor y los viajes al interior con el Correo
la Facu que nunca terminé, las medallas al mérito y a la estupidez
la Spili, las fotos de los festivales de teatro, las noches en el laboratorio,
las escuelas de modelos las primeras Mac que demoraban eternidades
para un solo filtro de Photoshop
Y todo eso me trajo finalmente hasta aquí a este país lejano.
Ahora soy el padre y el hijo y las aventuras ya no son lo que eran antes
pero algunas siestas salgo a dar una vuelta en moto por las montañas

Ya no soy de acá, ni soy de allá, solo soy el que soy con un poco
de viento a favor, y unos metros de chancuí,
pero eso si como decía Frankie lo hice a mi manera.
Lo cual no es ninguna novedad porque todos lo hacemos a
"nuestra manera", pero quedaba bien para cerrar este poema

martes, noviembre 06, 2007

Manu

(Espacio poético)



Ya paso una semana hijo

Quería contarte que estuve en tu parto y te vi salir al mundo y te corté el cordón umbilical y llore junto con vos en una mezcla de asombro y felicidad sin poder decir una palabra por un largo rato

Estos siete dias fueron maravillosos, aprendí que las ranas no son batracios sino ropitas de bebé, aprendí cuantos mililitros de leche entran en una mamadera y aprendí de memoria las curvas de tu cara, el peso de tu cabecita y tus olores.

Aprendí que las noches son especiales y que es hermoso levantarse a la madrugada y medio dormido abrazarte para protegerte de los fantasmas de la oscuridad y las estrellas en este nuevo mundo que es fantástico para vivir pero te pide algunos esfuerzos a cambio que no tenías que hacer en la panza de tu madre

Aprendí que los ruiditos mientras duermes no son emergencias y pude finalmente conciliar el sueño y descansar de tantas emociones